No. No es la fusión de las dos sagas que marcaron la historia de la literatura fantasiosa del siglo XX. Sino una recordación de que ambas novelas fueron hechas por dos grandes amigos.
Y pues lo cierto de todo esto es que tanto John R. R. Tolkien como Clive Staples Lewis fueron grandes amigos durante la juventud. Lewis conoció a Tolkien en 1926, en el Merton Collage cuando a Tolkien lo nombraron profesor de lenguas y literatura inglesas. Según el libro El lector de Tolkien, de Teodoro Gómez, ambos se llevaron muy bien y compartían los mismos gustos por la cerveza y el buen humor. Pronto empezaron a pasear juntos por los amplios y verdes campos de la Universidad de Oxford y comenzaron a reunirse los jueves por la noche para hablar de sagas nórdicas en The Eagle and Child, un pub en Oxford. Pronto surgió una admiración mutua, aunque Lewis a sus 27 años casi se torno en un fiel seguidor.
Años después Lewis- quien estaba en búsqueda de Dios y luego de toda una vida agnóstica- se convirtió al cristianismo lo cual dio bastante que hablar. Resulta que una noche de verano tanto él, Tolkien y un profesor de literatura llamado Lyson, salieron a pasear y conversar luego de haber tenido una cena. Despues de muchas conversaciones llegaron a la conclusión de que los mitos son la visión que los poetas tienen de Dios, pero que el mito de Cristo, en cambio, es verdadero porque había sido inventado por el propio Dios y todos sus hechos son históricos y comprobables. Esa noche Tolkien dio su propia visión de Dios como poeta y Lewis acepto así el cristianismo, pero no de la rama del catolicismo sino que se torno anglicano. Esta diferencia de creencias no mermó ni un ápice su amistad.
“Durante aquellos años, 6 o 7 amigos formaron un club llamado Inklings que consistía en reuniones una vez por semana en casa de Lewis para discutir de mitología o teología o para leer obras de algunos de ellos. Tolkien aprovecho una de esas reuniones para presentar uno de los primeros borradores de El Hobbit. Corría el año de 1932” - El lector de Tolkien, de Teodoro Gómez. Pág. 46
Un video Eduardo Segura, Filólogo.



1 comentarios:
Los dos tenían una gran imaginación e hicieron libros muy interesantes aunque debo decir que a mí me gusta mucho más El Señor de los Anillos, yo vi en hbo go las películas y me impresiona lo bien hechas que están, los personajes como Gollum o los Ents son geniales, en Narnia nada se les compara.
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